Luisenrique Navas: “El crimen organizado está impregnado no solo en la cadena logística” | Portal Portuario.cl
Durante los últimos años el crimen organizado ha tenido un crecimiento exponencial en Ecuador, afectando considerablemente los estándares de seguridad del país. Para mantener su influencia y actividades ilícitas, las bandas criminales, especialmente las de narcotraficantes, vehiculan su accionar por medio de la cadena logística, corrompiendo -a su paso- a ciudadanos, permeando -incluso- a funcionarios y entidades públicas.
En medio del desarrollo del conversatorio “La cadena logística y la amenaza del crimen organizado”, coordinado por la Compañía Sud Americana de Vapores S.A (CSAV), PortalPortuario conversó con Luisenrique Navas, gerente general del Terminal Portuario de Guayaquil (Ecuador), quien abordó en profundidad la problemática de la inmersión de este tipo de grupos delictivos en los puertos ecuatorianos y como han permeado en los más altos organismos estatales. Además, Navas se refirió a la estrategia del Gobierno para combatir esta situación.
¿Cómo evalúa el rendimiento de su terminal durante el primer cuatrimestre de 2026?
En términos de volumen nos ha ido muy bien, incluso un poco mejor de lo estaba programado, porque en general al país le ha ido bien en comercio exterior, las exportaciones han subido y las importaciones también a raíz de las ejecuciones de varios acuerdos comerciales con diferentes países, lo que ha dado como resultado que los volúmenes hayan mejorado. En Ecuador, de la mano del presidente Daniel Noboa, se ha implementado una política de apertura y de generación de tratados de libre comercio con diferentes mercados para generar mayor canales de exportaciones y, por ende, también para las importaciones.
¿Cuáles son las características del crimen organizado en Ecuador al interior de las cadenas logísticas del país?
Lamentablemente, el crimen organizado está impregnado no solamente en la cadena logística, sino que en todas las instituciones del Estado, lo que hace muy difícil combatirlo de manera individual. Este es un problema que se tiene que abordar de manera conjunta entre la empresa privada y, principalmente, el Estado, dado que son ellos quienes tienen que garantizar la seguridad de los ciudadanos, pero también los privados no pueden mirar para el lado, esto es un tema de colaboración. Estamos peleando una guerra muy desigual, el crimen organizado no tiene reglas, nosotros si tenemos que manejarnos dentro de un marco legal y, por ende, es necesario que las instituciones del Estado se actualicen para poder actuar de manera apropiada y efectiva.
¿Cuál fue el punto de inflexión en Ecuador para que se disparan sus índices de criminalidad?
Fue todo un proceso, no es algo de la noche a la mañana, viene de un desgaste donde nosotros nos dimos cuenta que nuestras fronteras no estaban protegidas, que en nuestra infraestructura vial interna tampoco había medidas de seguridad y nuestros organismos políticos y judiciales no estaban bien diseñados. Esto le dio carta blanca para que el crimen organizado se impregne en todas las etapas de las organizaciones públicas y privadas para que hoy estén donde están.
¿Existen responsabilidades políticas?
Mas allá de un tema político, es una realidad. Hoy, pensar en quién fue el culpable no tiene sentido, tenemos que pensar en cómo retomar la seguridad del país y que el Gobierno la pueda seguir brindando a todos los ciudadanos, actuando de manera coordinada para generar las condiciones donde nosotros volvamos a vivir en paz.
¿Cuál ha sido el rol del presidente Daniel Noboa en el combate al crimen organizado?
El hecho de que el presidente Noboa haya decidido tomar una acción firme en la lucha contra el crimen organizado, ya es algo que se tiene que reconocer. La decisión política que tomó el presidente en calificar a estas bandas delictivas como terroristas y declararles la guerra, es el primer paso de muchos que hay que hacer para retomar el control del país y eso no estaba antes. Estamos camino a lograr objetivos importantes, no te podría decir que las cosas están mejorando, porque los índices dicen lo contrario, pero por lo menos podemos ver una luz al final del túnel con una estrategia definida.
¿Por qué se marca al periodo de post pandemia como fundamental en el alza de crímenes?
Desde ahí se cambió la forma de hacer comercio a nivel mundial. Nos enseñó a que tenemos que adaptarnos de manera rápida y todo lo que consideramos que conocíamos es completamente distinto. Eso generó muchas brechas y fue ahí donde el crimen organizado se logró colar y aprovecharse de esos espacios.
¿Qué aspectos del marco legal chileno ha podido observar que no está en Ecuador?
Más allá de lo que yo pueda opinar sobre las leyes, se nota que Chile está tomando en serio el problema, reconociendo que existe una amenaza que tarde o temprano va a llegar y que se están preparando para eso. Para mí eso es lo importante y lo que hay que rescatar.
A nivel de infraestructuras y sistemas para combatir el crimen organizado en los puertos ¿Pudo notar alguna diferencia?
Lo que pasa es que eso va de la mano con las necesidades, nosotros hemos implementado mucha tecnología para el tema de la seguridad y Chile va por ese camino. Chile, al igual que Ecuador son países que se deben al mar y, por ende, tenemos que custodiar nuestra costas, puertos y el comercio, y en ese momento en que se tengan que hacer las inversiones necesarias tanto el Estado chileno como las empresas privadas lo van a hacer sin ningún problema.
¿Qué medidas ha tomado TPG para cuidar a su gente?
Lo que nosotros hacemos es generar canales de resguardo y protección para cuando nuestros empleados se ven amenazados, ellos tengan un lugar seguro para conversar y pedir ayuda. Hemos tenido la necesidad de generar modelos de coberturas rotativos en nudos críticos para personas que no tengan que estar en el puerto trabajando lo puedan hacer de manera remota, porque son trabajadores que han sido amenazados. En términos generales, mejorar la infraestructura para que el empleado se sienta seguro y en bienestar para que trate de olvidar lo que está pasando afuera.
¿Y para cuidar el puerto?
Hemos tenido que generar también ciertas seguridades como blindajes tecnológicos y defensa a nivel multidimensional, por ejemplo, el escáner. Hoy nosotros escaneamos el 100% de los contenedores, tanto llenos como vacíos que se exportan en Ecuador. Los escáneres son una herramienta muy útil, no es una solución, pero es muy efectiva. Es ahí donde se necesita el apoyo de la empresa privada y del Estado para analizar correctamente la información que te va a generar esa tecnología. También, hemos generado defensas perimetrales tecnológicas como drones, cercos y controles biométricos.


